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Gabriel Mato (PP) consigue unificar la compleja legislación pesquera actual en un solo reglamento



Jueves, 14 Febrero, 2019

El eurodiputado del PP Gabriel Mato ha mostrado su satisfacción por el acuerdo conseguido anoche con el Consejo y la Comisión Europea (CE) en relación a su Informe sobre Medidas Técnicas para recursos pesqueros y protección de sistemas marinos, que propone adecuar la legislación vigente en materia de pesca a la realidad de cada pesquería, simplificar la normativa, garantizando la sostenibilidad del ecosistema marino, y determinar dónde, cómo y cuándo se puede pescar.  

Después de tres años de arduo trabajo, más de un centenar de reuniones y cuantiosas horas de negociaciones entre los colegisladores del texto (Parlamento Europeo, Consejo y Comisión Europea), el compromiso obtenido permite reglas más flexibles, simplificadas, basadas en resultados y regionalizadas y hechas a la medida de las especificidades de cada pesquería y de cada cuenca marina”, ha explicado Gabriel Mato. Además, “nos alejamos de la ‘microgestión de Bruselas que se traducirá en una mayor participación del sector en la toma de decisiones”.

Para el diputado palmero, ser el responsable de este informe por parte del Parlamento Europeo ha sido un reto muy complicado, como él mismo ha reconocido:  “No siempre fue fácil sentar a todos en la mesa de negociaciones, ya que algunos grupos políticos no estaban contentos con el contenido del mandato de la Eurocámara; la Comisión llegó a insinuar en alguna ocasión la retirada de la propuesta si el acuerdo final no cumplía sus principales objetivos, e incluso, algunos eurodiputados, ONG y miembros del sector pesquero, por motivos muy diversos durante este tiempo, la han presionado para que así lo hiciera”.

“Sin embargo, y pese a todos los obstáculos, al final se ha alcanzado un acuerdo satisfactorio”. Y es que las Medidas técnicas son uno de los dos reglamentos fundadores de la Política Pesquera Común (PPC) “que desde 1998 se ha ido convirtiendo en un conjunto muy complejo de medidas prescriptivas, difundidas en una treintena de regulaciones diferentes y una maraña legal cada vez más compleja, impracticable y rígida, cuya revisión era imprescindible”. De hecho, durante estos veinte años se ha intentado revisar sin éxito en varias ocasiones. Las dos últimas dos ocasiones en 2002 y 2004, lo que demuestra que las medidas técnicas pesqueras, además de ser un tema muy técnico es también un asunto político.

La regionalización, principal logro del acuerdo

Con todo, el compromiso interinstitucional alcanzado recoge entre sus principales cuestiones no sólo el tamaño mínimo de conservación de los peces, las especificaciones para el diseño y uso de artes pesqueras, el tamaño mínimo de malla para las redes, sino también el requerimiento de artes selectivas para reducir las capturas no deseadas, las zonas y temporadas cerradas, las limitaciones de capturas de especies y las medidas para minimizar el impacto de la pesca en el ecosistema marino y el medio ambiente.  

Asimismo, incluye elementos tan destacados como la consideración de que las medidas técnicas deben ser una herramienta para lograr los objetivos de la PPC, incluidas la sostenibilidad social y económica; la inserción de indicadores de rendimientos de selectividad para lograr una pesca más selectiva; la eliminación de reglas de composición de captura complejas e invariables; la protección de hábitats sensibles; la introducción de reglas para la pesca recreativa; el establecimiento de medidas de mitigación para la reducción de captura de especies sensibles, como los cetáceos, aves marinas y tortugas, y la regionalización.

Esta última es, sin duda, una de las calves del Informe Mato, ya que, si bien las líneas base deben establecerse a nivel europeo, las medidas técnicas han de adaptarse a las especificidades de cada pesquería en cada cuenca marina determinada.

Prohibición de la pesca eléctrica

Sin duda, y como el propio Mato ha declarado a lo largo de todo este tiempo, uno de los “asuntos más controvertidos” del texto ha sido la cuestión de la pesca mediante impulsos eléctricos -conocida como pulse fishing-, practicada por los buques holandeses y autorizada en el mar del Norte de forma excepcional. Durante meses este tema ha intentado monopolizar el debate, auspiciado por una intensa campaña de ONG y sus activistas dentro y fuera de la Eurocámara, quien en su momento se pronunció a favor de la total prohibición de esta práctica pesquera; postura que finalmente han aceptado la Comisión y el Consejo.

De esta manera, se ha decidido prohibir la pesca eléctrica en todas las aguas de la Unión Europea (UE) a partir del 30 de junio de 2021. “Con la posibilidad”, según ha explicado Gabriel Mato, “de que los Estados miembros la prohíban en sus aguas territoriales a partir de la entrada en vigor de este reglamento” y de que se apliquen condiciones estrictas para la investigación científica. “Era muy importante garantizar que la investigación científica y la innovación no se vieran obstaculizadas”, ha puntualizado.

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