En materia de pesca, puso en valor el buen funcionamiento de las relaciones y normas que han venido aplicándose durante siglos y abogó por mantenerlas dentro de un futuro acuerdo UE-Reino Unido

Bruselas, 27 de mayo 2020.- “Cualquier acuerdo, en el marco del Brexit, entre la UE y el Reino Unido debe garantizar la defensa del sector primario de Canarias y del resto de regiones ultraperiféricas, ya que la imposición de barreras arancelarias tendría consecuencias dramáticas”. Este fue uno de los argumentos expuestos por el eurodiputado del Partido Popular Gabriel Mato durante una reunión entre el Grupo Popular Europeo y el jefe de negociaciones de la UE para el Brexit, Michel Barnier.

En este encuentro, Mato trasladó a Barnier la inquietud del sector tomatero canario respecto al futuro de las ayudas a la comercialización y al transporte, ahora que Reino Unido se convertirá en un país tercero. “Hay que buscar un elemento alternativo que permita que los productores canarios sigan beneficiándose de estos fondos”, dijo el eurodiputado; “sobre todo, teniendo en cuenta que hay empresas canarias cuya producción se destina casi en su totalidad al Reino Unido”.

Incidió en que “los productores canarios necesitan tener seguridad sobre lo que va a suceder para que los productores de tomate puedan tomar decisiones en los próximos días, ya que el próximo mes de junio comenzarán a sembrar de cara a la próxima temporada y tienen que saber con certeza si va a existir un mercado en el que dar salida al producto”.

En este punto, Gabriel Mato mostró su preocupación por la falta de implicación del Reino Unido a la hora de fijar las condiciones comerciales que aseguren una competencia en condiciones justas e igualitarias. Por eso, insistió en que las RUP necesitan que se llegue a un acuerdo en el que no se establezcan barreras arancelarias tras la desconexión.

“Canarias vende al Reino Unido frutas y hortalizas por valor de 25 millones de euros al año, la mitad de toda la exportación al Reino Unido. Un eventual arancel a los productos agrícolas canarios sería dramático para el sector agrícola”, explicó.

Insistió en que los acuerdos comerciales de la UE con terceros países deben proteger la situación particular de sectores sensibles como el plátano, el tomate o el azúcar; sobre todo, porque “la economía de miles de familias de las regiones ultraperiféricas dependen de ella. A esto hay que sumar que estas producciones son, en la mayoría de los casos, una señal de identidad de estos lugares y su importancia va más allá de plano económico. El paisaje, la cultura y muchas costumbres de las RUP están vinculadas a estos productos”.

Defensa del sector pesquero

Gabriel Mato recordó que la producción pesquera del Reino Unido depende en gran medida de las exportaciones hacia la Unión Europea. “Durante siglos nuestras relaciones han funcionado bien y no vemos razón para que las normas legales y prácticas que se han venido aplicando hasta ahora deban abandonarse de forma abrupta”, dijo.

Asimismo, destacó la importancia que tiene esclarecer el futuro escenario en las relaciones pesqueras entre la UE y Reino Unido antes de cerrar cualquier tipo de acuerdo. “La negociación de esta futura asociación no puede ni debe desconectarse de la del acuerdo pesquero”.

El eurodiputado agradeció a Michel Barnier su sensibilidad ante los desafíos a los que se enfrenta el sector pesquero pero insistió en que “es muy importante lograr un acuerdo pesquero completo, equilibrado y a largo plazo que sirva para garantizar unas condiciones óptimas de acceso a las aguas, los recursos y los mercados de todas las partes interesadas”.

También hizo hincapié en que tanto las medidas técnicas aprobadas el año pasado y que rigen la pesca, como la columna vertebral de la PPC, el futuro del Fondo Europeo de Pesca y Acuicultura Marítima, que se aplicará a partir de 2021, se han negociado con el Reino Unido y tienen en cuenta sus prioridades e intereses. En este sentido, “la posición de la UE no es maximalista como algunas personas podrían pensar”.

Por último, Gabriel Mato mencionó una enmienda presentada respecto a la situación de Gibraltar dentro de esta realidad. A través de ella, el Grupo Popular Europeo apoya las directrices de negociación que establecen que Gibraltar no se incluirá en el ámbito de aplicación territorial de los acuerdos que se celebren entre la Unión y el Reino Unido, y propone que todo acuerdo separado requerirá el acuerdo previo de España.